Todo oscurece, mi vista se nubla, mis esperanzas se desvanecen entre la niebla
Oigo voces en todo el lugar, pero ninguna es la tuya, ninguna me es familiar
La música comienza a sonar, y todo se ilumina parcialmente, gente danzando al son de la melodía.
Todos llevan máscaras, algunas sonrientes, otras tristes, bailan al compás de la música
Todos me rodean, me miran con inquietud, puedo sentir como miles de puñales se clavan en mí, puedo sentir como miles de miradas se fijan en mi rostro.
Y te busco, entre todas esas máscaras, te busco desesperado, busco tu rostro entre esta mentira de baile, pero no te encuentro ¿Por qué te has ido? Me has abandonado, me has dejado con la rosa en la mano, me has dejado con el dolor en la piel ¿Por qué te has ido?
La lluvia cae sobre mí ser, confundiendo sus gotas con mis lágrimas, nadie sabe de mí dolor, nadie sabe de mí amor, nadie sabe de mí. La lluvia cae, llevándose mis esperanzas, limpiando mi rostro abatido.
Camino alejándome de ese baile, arrastrando mis pies, sin importar cuan pesados los sienta, alzo mi vista al cielo, siento como la lluvia besa mi rostro y deseo que fueras tu quien lo besara, pero te has ido y yo también me voy con la lluvia, mis palabras se van con el viento y mis pisadas con la tierra.
Todo oscurece pero mi vista se aclara, mis esperanzas vuelven a dormir en mí, y atravieso la niebla. Ya no oigo voces, el silencio me resulta cómodo. Si algún día vuelves, no preguntes por mí, soy el viento, nadie sabe de donde vengo ni para donde voy. Si algún día vuelves, no me esperes, soy la lluvia, llego cuando nadie me espera. Si algún día vuelves, no sigas mi camino, soy la tierra tengo muchos caminos y ninguno.
Si algún día vuelves y todo se oscurece, no me llames, no pronuncies mi nombre, deja que yo llegue a ti así como tú te fuiste de mí.
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