domingo, 8 de mayo de 2011

Lluvia Carta 2

Aún la lluvia no frena su caída, y tengo entre mis manos tu retrato; estoy esperando tu retorno, me siento como en un laberinto sin salida. Quisiera escuchar tu voz una última vez diciendo que me amas, pero no es eso posible, yo me pregunto si acaso hice mal en amarte, o si no fue sufiente mi amor. Sin embargo se que esas preguntas son tan infundadas, pues sé que me amas tanto como yo a ti, y que, aunque no pudieramos estar juntos conservarías  ese bello sentimiento en tu corazón.


De nuevo hay calma, y mi vida clama por verte llegar. De repente te veo, vienes hacia mí, mi corazón palpita de emoción, aunque también algo temeroso por lo que pueda suceder. Nos saludamos, te observo con mi mirada fija buscando reencontrarse con la tuya, buscando una excusa para decirte que estás indiscutiblemente bella, sin embargo no dices nada, entonces mi corazón sufre un agudo dolor, veo que tus ojos tienen lágrimas, entonces digo ¿como puedo evitar que derrames tus lagrimas?, decido entonces entonarte una canción, sin embargo tu lloras aún más fuerte. No te lo digo pero tu llanto mitiga las fuerzas de mi corazón, me subsumen en el dolor y la amargura de no poder hacer gran cosa por nuestro amor.


Llueve y ahora estamos juntos, tal vez por última vez, me dices que todo estará bien entre nosotros, que no cambiaras tu forma de ser conmigo, pero, ámbos sabemos que es dificil de hacerlo realidad, sabemos que dentro de nuestros corazones se albergará ese sentimiento hermoso por mucho tiempo, y será aún más dificil de borrar pues las circunstancias propias de nuestras vidas hacen que nos reunamos constantemente. Una vez más trato de no mirarte a los ojos, pero ahora no solo ellos me hacen saber que te duele tanto como a mi, ahora escucho un sollozo lastimero, te pido que no llores, trato de acercarme a ti una vez más para pedirte por última vez el elixir de tus besos.


Me detienes y me dices que no, que te sentirás más herida si me besas, yo te digo que quiero clavarme esa daga de doble filo, quiero morir ahí y junto a ti, siento deseos indomables de tomar tu suave rostro, acercarlo al mio y besarte con tanto amor que jamás pudieras olvidar aquel momento, entonces me acerco nuevamente a ti en un intento fugaz por robarte un beso, me detienes con tus manos de seda, me pides que no lo haga, entonces abandono toda esperanza y todo esfuerzo por reinventar una muestra de amor contigo.


Me tienes atado a ti, que puede hacer mi vida si es así. Entonces acompañados de la lluvia lloramos juntos, sólo nos abrazamos, pude sentir tu aroma, tu esencia. Mis brazos rodean tu cuerpo, y entonces lo que tanto había deseado, aquel beso tuyo se apodera de mi, tu boca junto a la mía hacen del mundo una pequeñez, vuelvo a estar en mi refugio, vuelvo a donde pertenezco, vuelvo a ti aunque fuere por un segundo, por un minuto, tristemente no fue para siempre.


Me pides que me detenga, que no continúe con mis amenazantes incursiones a tu boca, no puedo hacerlo, quiero recordarte por toda la eternidad, bebo de tus labios la suficiente vida para continuar la mía sin que estés en ella, aunque sé que prontamente caeré derrotado por la soledad y la falta de tus besos. LLUEVE, LLUEVE FUERTE y nos besamos con amor, con dolor, nos besamos para decirnos adiós, nos besamos para recordarnos. Te marchas ahora, caminas hacia lo lejos, caigo, pero una fuerza nueva se apodera de mi vida, me hace levantar, corro tras tu rastro, te alcanzo, te pido que no me dejes, te digo que sin ti la vida no es vida porque tu eres ella para mi, tienes la mirada baja y me miras por entre tu cabello, veo nuevamente lagrimas, mi vida se desgarra.


Y yo, no lloro porque no puedo, siento un maldito nudo en mi garganta y trato de darle descanso a mi alma, pero no puedo. Te pido un último beso, pero me dices que si no queremos hacernos más daño debes irte ya, entonces te digo, AMA DE MI VIDA ARREBATAME LAS FUERZAS DE VIVIR Y TOMALAS PARA TI, DEJAME AQUI TENDIDO EN EL SUELO ESPERANDO MI OCASO, MIENTRAS TANTO LLEGA EL ALBA EN TU VIDA, PERO RECUERDA QUE AUNQUE TE VAYAS, MI AMOR POR TI NO SE DESVANECERÁ EN EL TIEMPO, VETE, VETE YA, PERO DIME QUE ME AMAS.


Trato de besarte, pero ya no estás. Y de nuevo aquella lluvia inclemente se cierne con mi pobre existencia, mis lagrimas son las de los ángeles que caen como goterones a ésta tierra, donde hoy yo debí ver que te marchas de mi vida. Finalmente sonrío porque sé que pude amarte que tu causaste algo en mi que  se describe con una sóla palabra VALENTIA, gracias por todo mi dulce amor, gracias por regalarme la mágia de tu amor, quiero que todo el mundo sepa que tu dejas en mi un amor tan inmenso que sólo te pertenecerá a ti y que jamás nada ni nadie me lo arrebatarán.

No hay comentarios: