Una sola noche, solo eso fue lo que viví a su lado, consumía con pasión y desenfreno sus labios, cada vez que mi boca tocaba la suya sentía aquel corcel agitado que me llevaba a amarla cada vez más y más.Aquella noche no se consumía como la llama de una vela, contrario a ello, parecía que el tiempo se había estancado, había frenado aquella manecilla que avanza en contra nuestra, el tiempo, aquel tiempo que a veces es injusto con nosotros, por vez primera, y para mi felicidad se había detenido.
Sus suspiros, su respiración eran una vez comenzó todo; lentos, luego de los besos con locura, su agitación era tal que podía sentir la fuerza de su respiración, para mí, aquel momento pudo acapararse a escuchar una sinfonía de Wagner, aquellos acordes tocados con suavidad eran aquellas palabras que con dulzura me decían te amo. Era tan único aquel momento que mi alma se sosegaba a su voz, mi alma se estremecía, era aquella mujer quien había ansiado, pero a la par, parecía que yo había comenzado otra sinfonía, inconclusa, como la de Schubert, pues tenía presente que tan solo sería aquella noche, una noche de cielo estrellado y de luna parpadeante.
Me sentía feliz a su lado, aquella tormenta que había pasado sobre mi ser, no era más que la mujer mas bella que pudiere haber conocido jamás, con soslayo la miré y le sonreí, entonces supe que ya no volvería a tenerla, que aquello que habíamos vivido sería eterno en mi mente, y un misero instante en el tiempo del mundo, aquel mundo que durante esa noche no existió para nosotros.
La besé por última vez, añoraba que ese instante no acabara, que no terminara con un beso de adiós, que no fuera el final de aquella noche tormentosa, apasionada, loca y quizá de amor, su entrega fue tal que no la he olvidado, no olvido su forma de ver, su forma de sujetar mi cuerpo, su forma de decirme amor, y nunca olvidaré aquel roce infinito de sus dulces labios, aquellos que sabían a un frenesí inconfundible, aquellos que por una noche me hicieron sentir la pasión y el amor de una mujer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario