El: Mi amada, es momento que parta, debo dejarte y tu sabes que lo hago con melancolía, con dolor y un tanto de agonía, te he amado como nunca imaginé llegarlo a hacer, supe desde que te vi por primera vez que eras tu la mujer a quien yo quería amar, entregarle todo aquello que hay en mi ser, no quiero verte llorar, y si no puedes contener tu llanto, te pido que con esas lagrimas riegues este clavel que te regalo, cuídalo mi amor.
Ella: Mi amor, he de verte dejarme sola, te vas a tierras lejanas y tristemente no puedo ir contigo, se bien que si algún día nos volvemos a unir te seguiré amando como hasta ahora, desearé ser nuevamente tuya, amándonos hasta el final de nuestras vidas, lloro ahora porque te marchas, mis ojos se enrojecen con cada lagrima que brota de ellos pues tu sabes que el amor que tengo por ti es tan grande que el hecho de tu partida hace que mi vida pierda una parte esencial.
El: No quiero marcharme, pero mi partida era inevitable, me duele dejarte sola mi amada, mi hermosa dama, mi princesa, mi vida entera eres tu, paso a paso comenzamos a construir nuestra historia de amor, y ahora debemos dejarla detenida en el tiempo, siento que es como un momento en la historia universal que no se puede encontrar en libros porque para los historiadores jamás sucedió, así pasará desde el momento en que me vaya de tu lado, no podré decir que he vivido contigo porque no es así, iríamos en contravia de lo natural si lograramos hacerlo, claro está y te digo la verdad al decirte que me gustaría que así fuera.
Ella: Mi amado, te marchas ya, veo el tiempo detenerse en este momento, todo pasa lentamente aunque sé que cuando no estés conmigo el tiempo transcurrirá aun más lento y la espera por ver de nuevo tu rostro será más difícil de afrontar, y siento que sería un sueño hecho realidad verte a mi lado estando tu tan lejos de mí. Ahora que el sol está cayendo para dar paso a la noche, me frustra no poder hacer algo para retenerte junto a mi ser.
El: No podemos hacer nada en contra de ello mi amor, sería como intentar retroceder las aguas de un río, detener el paso del tiempo, evitar envejecer, no podemos lograrlo, por el contrario amor mio, puedo decirte que me satisface el hecho de tener plena certeza de mi regreso, así será y puedes contar con ello, tanto tu como yo sabemos que la espera será la mas larga de nuestras vidas, pero si logramos sortear ésta espera con nuestro amor, lograremos reunirnos nuevamente y así fundirnos en nuestro amor, quiero amarte por toda mi existencia, quiero ilusionarme con tus ojos, quiero besarte cada día, verte cada mañana junto a mi, envejecer a tu lado, soñar, vivir, amar y tenerte por toda la eternidad.
Ella: No digas más amor, mi corazón llora y aún no te has marchado, no quiero ni imaginarme cuando ya hayas partido, te amo, te amo mi dulce amor, eres el amor de mi vida, eres un sueño hecho realidad. Si Dios me dijera que tengo la posibilidad de vivir nuevamente le pediría que me dejase vivir nuevamente contigo, y si ésto no fuera posible, ya estando nosotros en el paraíso me quedaría allí viviendo por siempre contigo.
El: Nuestros minutos se han agotado, quisiera besarte y anhelaría porque el dueño de la vida sostuviera el paso acelerado del tiempo, que un segundo fuera un año, un año fuera un siglo y un siglo toda una eternidad, quiero desgastar mis labios con los tuyos, pues no podré besarte nuevamente en mucho tiempo, deseo ver tus ojos y perderme en su profundidad, besame como si fuera la última vez, besame con tus manos, con tu piel, con tu mirada, con tu alma, deja en mí tu aroma, por favor dale calma a mi corazón, permiteme soñar despierto.
Se besaron aquellos, el tiempo se les detuvo, su amor era una llamarada encendida, sus labios se confundian, sus manos sostenían el rostro ajeno, el tiempo se acababa para ellos, tuvieron que decir adiós.
Ella: vete, vete ya por favor y acaba de tajo con éste dolor que me embarga, te lo ruego amor mio, vete tan rápidamente que no pueda tener la percepción de que te has ido, para cuando lo descubra ya no estés cerca, adiós amor, te amo, te seguiré esperando y amando como lo hago ahora, eres mi vida.
El: Obviemos nuestras despedidas amor mio, te prometo que cuando el tiempo acabe con este distanciamiento, volveré a buscarte, te amo amor mio, gracias por éstos años de amor y entrega que me has brindado, mi soledad comienza ahora, y mi amor se queda aquí contigo. Adiós
Ella: Adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario