Antes que nada, recuerdo que ella era la mujer más hermosa que habría conocido hasta ese momento en particular, bueno, para ser sincero creo que ha sido la mujer más hermosa que he podido conocer. La recuerdo con nostalgia, tristeza y a la par con algo de alegría. Pero, así no debe comenzar mi historia, como todo cuanto conocemos tuvo un principio, el cual para mi ha sido lo mejor que me ha sucedido en la vida.
Comenzó todo una mañana de abril, yo caminaba sin destino alguno, era un sábado, el día se encontraba bastante gris, hacía mucho frío, recuerdo que yo tiritaba y no tenía ánimos si quiera para refugiarme en mi casa. Decidí entonces saludar a un viejo amigo, llegué, nos saludamos y hablamos un momento, su novia nos llamo hacia la cocina, allí la vi por primera vez, quedé absorto por tan grande belleza, respiraba algo lento y a la par trataba de pensar en forma coherente.
Saludé de una forma trémula, ella sonrió, su dulce y suave rostro esculpió en segundos una sonrisa maravillosa, yo me encontraba estupefacto ante aquella celestial presencia. Luego de unas horas de charla, fui conociendo un poco más de aquella hermosa mujer, aun recuerdo su rostro, su cabello es color castaño, sus ojos color miel, su boca hermosamente adornada con un pintalabios que ciertamente desconozco el color, sin embargo me atreveré llamarlo rosa, aunque se que ese no es el color.
Así pasaron los meses, y por suerte la podía encontrar en mi camino, finalmente tome algo de valor y la invité a salir una noche. El día de nuestro encuentro le alagué su belleza, estaba tan hermosa, que si pudiese vivir aquel momento de nuevo lo haría sin pensarlo dos veces. Yo había comenzado a amarla en secreto, estremecía mi alma y mi corazón, yo la amaba, quería entregarle todo cuanto en mi existía, quería besar su boca, atrapar con mis manos las suyas, recorrer su largo cabello, observar su rostro cada día, enamorarla siempre que pudiera, regalarle las estrellas, la existencia entera si pudiera llegarlo a hacer, hubiese conquistado territorios si mi misión hubiese sido la de ser general de sus ejercitos, y mi atribulado corazón batallaría hasta el final por escuchar tan solo dos palabras salir de su boca Te Amo.
Cenamos, y conversamos por un largo momento, pedí una copa del mejor vino del lugar, bebí poco, pues quería conservar un bello recuerdo de aquella primera cita, y digo que era la primera pues en mi mente estaba poderla ver una y otra vez, claro está, si ella así lo aceptaba.
Siguieron pasando los meses y así los años, y yo cada vez me encontraba más enamorado, sin embargo el tiempo y la vida misma jugaban en contra mía, por largo tiempo dejé de verle, otro tanto no pude hallarle, pero no me rendí, sabía que si luchaba con mi corazón podía derrotar todas las adversidades que se me presentasen, así lo hice, todo era por ella, aunque ella ni lo supiera.
Finalmente pasaron seis años, por fin pude volver a verle, seguía siendo hermosa, es más se encontraba mas bella que cuando la vi por vez primera, su melodiosa voz me hacía sentir escalofríos, su tierna mirada me hacía soñar en amarla, en luchar para lograr su amor, fué entonces cuando le escribí una carta aquella decía más o menos así:
Si alguna vez me alejaran de ti, de tu rostro, de tu presencia, le pediría a la luna que me dejara escribir los mejores versos en su superficie, para que cada noche estuvieran allí y pudieras observarlos, a los cuerpos celestes les imploraría que se formara como una rosa, para que así tuvieras la más grande y hermosa de las flores, rogaría a los cielos para que siempre estuvieran abiertos y no existiera la oscuridad en tus días.
Te daría mi amor cada uno de los días de mi vida, sería guardián de tus sueños, paladín en tus luchas, escritor de tus recuerdos, pintor de tus más bellos momentos, filosofo de tus misterios, astrónomo de tus bellos ojos, arquitecto de ideales para ti y para mi, defensor de nuestros logros, viviría para ti.
Con solo besar tus labios, me encontraría en el paraíso, con acariciar tu rostro sabría que es tan maravilloso vivir, que la vida se me acabaría cuando dejaras la mia, finalmente amor mio, quiero decirte que me he enamorado, y que quiero entregarme a ti en cuerpo y alma, amarte sin medida, de forma desbordante pero no asfixiante, quiero verte feliz y daría todo cuanto tengo por poder ser participe de tu felicidad.
Te amo.
Luego de ello nos hicimos novios, por Dios que la amaba, mi vida era ella, mi existencia, mi motor, mi subsistencia, mi inspiración, mi alegría, era todo, podría yo vivir sin agua, sin alimento, sin aire, pero no concebía la vida sin ella, un día que peleáramos, era caer en la oscuridad. Me dolía cuando se alejaba de mi, lloraba sin descanso alguno, muchas veces pensé que mis lagrimas se acabarían algún día, pero creo que nunca fue suficiente, le demostré que mi amor no encontraba ninguna barrera.
Aunque cometí muchos errores, ella siempre me brindo su amor, pero, un día todo cambió, su sonrisa ya no era lo que fue antes, ella ya no me amaba, y una noche me lo gritó llena de ira, !ya no te amo¡, entonces me pregunté si había hecho algo mal, la verdad no entiendo porqué dejó de amarme, pasé muchas veces llorando por ella, la amargura que sentí no la borraba de mi mente, noche a noche mi corazón se desangraba por la falta de su amor, día a día trataba de recuperarla, pero fue tarde cuando lo intenté, ella ya no estaría más aquí conmigo.
Mi vida se hizo trizas, mi corazón que galopaba cuando ella me besaba, ahora difícilmente trataba de marchar. Doloroso fue el momento de su partida, mis lagrimas dolían cada vez que eran derramadas por mis ojos, mis palabras no servían de nada pues su corazón ya no conquistaban, exterminado quede yo sin ella.
Concluí que no vale amar tanto, pero tampoco sirve amar a pocos, comprendí que las luchas en el amor son tan fieras como las batallas libradas en los campos más difíciles, entendí que a muchas personas nos cuesta trabajo encontrar tesoros tan inmensos como el amor, pero cuando lo encontramos tratamos de no perderlo pues valoramos aquella joya aquel regalo que se nos da, pero, hay personas a las que no les cuesta trabajo y tampoco les duele perder lo que han conseguido con tan poco esfuerzo, son aquellos que no aman realmente y si en realidad aman temen demostrarlo por prejuicios torpes e inseguridades absurdas, mi vida cambió por ella, supe desde aquel momento que el amor es distinto al querer, el querer lo hace todo el mundo, el amar pocos realmente lo conocen y lo saben hacer, si tuviese la oportunidad de volver a amar, trataría de hacer mejor las cosas, esta es mi historia y la comparto contigo.
Compasivo, doloroso, alegre, difícil e inexplicable es el amor, pero sin amor no vale la pena vivir. Si fuéramos eruditos lo entenderíamos, pero jamás será así.
Adiós.
Por. Jorge A. Rodríguez A.
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2 comentarios:
Que bueno sería que prosiguieras analizando los sentimientos.
tienes mucha razón, pero es una discusión que uno solo no puede hacer.
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